LA TREPADA DE GOODWOOD BRILLO CON JACKIE STEWART Y LOS AUTOS ELECTRICOS.

El desfile de permanentes atracciones del Goodwood Festival of Speed, que incluyó 600 autos incluyendo piezas eléctricas de principios del siglo XX y hasta un hombre volador que evolucionó cerca de la escultura dedicada a Porsche, tuvo su máxima atracción en la hill climb o trepada. Se trata de un tramo de 1870 metros y nueve curvas en subida, bordeada por fardos de pasto, que es recorrida por todo tipo de autos de competición y superdeportivos.

Una de las máximas ovaciones se produjo cuando el gran Jackie Stewart volvió a subirse al Matra MS80-Cosworth con el que ganó su primer campeonato en 1969 para recorrer la trepada. También lo hizo su hijo Paul, quien condujo el auto con el que Jackie ganó su último campeonato, el Tyrrell 005-Cosworth azul con el Nº 5.

La trepada de Goodwood se estremeció con los superautos durante el Michelin Supercar Run. Ferrari estuvo, como marca de excelencia que es, presentado ejemplares de serie limitada, el FXXX K Evo, una LaFerrari Aperta y una 488 Pista, roja y surcada por una franja longitudinal central con la bandera italiana.

El francés Romain Dumas, ganador de las 24 Horas de Le Mans en 2010, 2013 y 2016, fue el más veloz en el tramo de trepada, resultando victorioso entre el grupo de los diez más rápidos, para marcar el tercer tiempo absoluto en los 25 años de historia del Festival. El triple ganador de Le Mans y cuádruple vencedor de las 24 Horas de Nürburgring logró la victoria en un recorrido muchísimo más breve, los 1,87 kilómetros de la trepada de Goodwood que le demandó 43.86/100, conduciendo el Volkswagen I.D. R Pikes Peak a un promedio de 153,49 km/h. Este prototipo cerrado con un enorme alerón trasero es el primer auto eléctrico que ha conseguido el mejor registro en la reunión de Goodwood. Con este registro ocupa el tercer lugar absoluto en los 25 años del Festival, después de los 41s6/10 de Nick Heidfeld y los 42s9/10 que logró Graeme Wight Jr.

El prototipo creado por Volkswagen en tan sólo ocho meses tiene un motor eléctrico de 500 kW. Sorprendió a los fans, pero hace unos meses lo había hecho en Pikes Peak al establecer un nuevo primado en la renombrada trepada de la cordillera Front del estado de Colorado, Estados Unidos. El 25 de junio Dumas batió la marca de los autos con impulsores convencionales. Recorrió la subida de 19,99 kilómetros y 156 curvas en 7m57s14/100, a 150,73 km/h, un promedio levemente inferior al que logró en Goodwood, un tramo diez veces más corto. Dumas estableció el récord, bajando en 16 segundos el que su compatriota Sébastien Loeb ostentaba desde 2013.

Tercero en el cómputo final y más rápido con un auto equipado con un motor de combustión interna a pistón fue Joerg Weidinger sobre el BMW E36-Judd V8, quien marcó 46s63/100. Entre la avanzada estadounidense del Nascar, Mike Skinner al volante de su pick up Toyota Tundra V8, registró 48s25/100, cruzando la llegada a 225 km/h.

En la prueba auspiciada por Michelin, el adolescente británico Billy Monger volvió a sobreponerse a las secuelas del horrible accidente en el que perdió sus dos piernas un año atrás, conduciendo su Carlin de Fórmula 3 con dos prótesis, en 48s31/100.

McLaren hizo las delicias del público con el modelo Senna, su nueva creación. Por otra parte, una aparición casi fantasmal de líneas extravagantes fue el nuevo Apollo Intensa Emozione, un biplaza con un V12 central de 6.3 litros y 780 HP acoplado a una caja Hewland de 6 marchas pintado en un intrigante color negro noche. Se trata de la reencarnación de la creación de Gumpoert Apollo de 2012, diseñado por Joe Wong. Siendo un auténtico “edición limitada” –sólo diez unidades- se ofrece a un precio U$S 2670.000.

Entre los superautos, la lejana Argentina también su participación, a través de una creación del argentino Horacio Pagani fabricada en Italia, el Pagani Huayra Roadster, en un elegante color blanco, que se hizo notar en la trepada.

El ávido público de Goodwood también quedó maravillado cuando el Porsche 919 Hybrid con el que la marca ganó las 24 Horas de Le Mans en 2015, 2016 y 2017 recorrió la trepada y también el Porsche 935 plateado en los colores del Martini Racing, como el que Rolf Stommelen y Manfred Schurti corrieron en Le Mans en 1976.

Recorriendo el mismo sector de la trepada también estuvo el Fenyr Supersport, el superdeportivo fabricado en Dubai. Está equipado con un motor producido por RUF en Alemania, un seis cilindros opuestos de 4000 cm3 con doble turbocompresor y 900 HP. Su velocidad máxima supera los 400 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 2s7/10. La corriente eléctrica que llegó a los superdeportivos también la encontramos en el NIO EP9, un biplaza descomunal con cuatro motores eléctricos de 1360 CV y un torque ¡de 6334 NM! que le permite una aceleración de 0 a 100 km/h similar a la del Fenyr, de 2.7 segundos de 0 a 100 km/h y una velocidad máxima de 313 km/h. Es un producto británico de la firma Next EV diseñado por Gerry Hughes, quien utilizó la experiencia recogida por la firma en la Fórmula E.

Otro superauto de reciente lanzamiento que llamó la atención en Goodwood fue el Brabham BT62, que oportunamente les hemos presentado en www.dandydriver.com., si bien el visto en la trepada era de un rojo metalizado. El Brabham provocó tanta admiración como otro auto muy curioso, el Roboracer, un auto de carrera robot. No tiene conductor y es comandado a distancia. En la hill climb Anthony Reid conduciendo su curioso BAC Mono, que sobresalió en la prueba.

Los autos de Fórmula 1 tuvieron su propio paddock, donde se mostraron algunos de los autos de la actual grilla de la Fórmula 1, mientras que los superdeportivos mencionados también fueron exhibidos en el Supercar Paddock, que también estuvo presentado por Michelin, así como en el denominado First Glance Paddock.

Provenientes del otro lado del Atlántico, los Stock Cars del Nascar tuvieron su espacio con el Chevrolet Monte-Carlo y el SS. Asimismo, otros autos deportivos que quemaron neumáticos fueron el exasperado Dodge Viper negro, un Ford Mustang Shelby azul metalizado, un Nissan GT-R y un BMW i8 abierto, todos de reciente producción.

Aunque, protagonistas de un merecido y oportuno homenaje giraron los excelentes Jaguar, como el XK120 roadster blanco marfil que ganó, hace unos sesenta años, tanto el Rally RAC como el Rally Alpine en manos de Ian Appleyard. También vimos en la trepada a Anthony Reid al mando de su curioso BAC Mono, que sobresalió en la prueba. Las emociones siguieron, también con alguna moto con sidecar y un monoplaza de IndyCar con el motor Foyt derivado del Ford V8.

Leído 15 veces.

Dejá un comentario